Estudio “Factores de la Productividad 2021” elaborado por la Comisión Nacional de Productividad y Montblanc Consulting revela que el ítem “Capacitaciones Efectivas” está posicionado en primer lugar dentro de los factores que estadísticamente explican una mejor percepción de productividad de los colaboradores en la empresa.
Establecido el hecho de que la Capacitación constituye una herramienta indispensable para toda empresa competitiva dentro de su medio, hay que distinguir entre la realización de talleres esporádicos y la implementación de un real plan de capacitación. A diferencia de los primeros -que tienen un objeto específico y suelen utilizar una dinámica unilateral de información en la que el colaborador se torna simplemente un oyente-, la capacitación persigue objetivos más profundos que logran impactar de manera significativa en el grupo asistente, dándole oportunidades de una participación, reflexión y aprendizaje activos.
Sin embargo, muchas veces el “contundente impacto” no es alcanzado, a pesar de una ejecución aparentemente correcta, generando apatía de los colaboradores por los futuros procesos formativos de esta índole. ¿Cuál es la razón? Los factores son diversos, pero uno de los más frecuentes y contrariamente también uno de los menos revisados por las empresas es la existencia de un mal diagnóstico previo de necesidades de capacitación.
Será fundamental la adopción de “Acuerdos de necesidad” que recojan las voluntades de diversos actores internos y externos a la organización, para afianzar compromisos sustentables en el tiempo y garantizar, en consecuencia, los efectos positivos de la acción formativa. Un buen trabajo de Detección Conjunta de Necesidades de Capacitación y su posterior implementación en la empresa generará 3 grandes beneficios:
- Aumento en los niveles de compromiso de tus colaboradores con el plan estratégico general.
- Mayor internalización de habilidades y conocimientos derivados de la Capacitación empleada.
- Maximización en el uso del tiempo destinado a la acción formativa
